|
Este nuevo
álbum sigue la línea de “All For You” y “Schizo Deluxe”,
unos discos en los que un flojo y apático Dave Padden se
esforzaba (sin conseguirlo), por convencernos con su
voz, y en los que la falta de dirección de Waters
llevaba a la banda por unos derroteros que a la larga
les han situado en tierra de nadie ..." Review realizada
por: Antonio Cerezuela
Mucho título para tan poco disco es el resumen que se
puede hacer tras escuchar repetidas veces este insípido
disco de Jeff Waters. El último disco interesante
editado por ANNIHILATOR fue “Waking The Fury”, un álbum
injustamente denostado por un horrible y desmesurado
sonido de guitarras, pero que a la postre resultó
infinítamente mejor que lo que Jeff Waters nos ha
entregado en sus últimos lanzamientos.
Este nuevo álbum sigue la línea de “All For You” y
“Schizo Deluxe”, unos discos en los que un flojo y
apático Dave Padden se esforzaba (sin conseguirlo), por
convencernos con su voz, y en los que la falta de
dirección de Waters llevaba a la banda por unos
derroteros que a la larga les han situado en tierra de
nadie.
El guitarrista canadiense quiere renovar el sonido de la
banda sin cambiarlo, algo posible si se buscan las
alternativas correctas, e inalcanzable si lo que se
ofrece es dar una de cal y otra de arena intentando
abarcar dos públicos muy distintos.
Por supuesto que en el disco hay canciones muy
ANNIHILATOR, sirvan como ejemplos la spidica apertura de
“Clown Parade”, “Chasing The High” , muy cercana a
“Waking The Fury” o “Kicked” una canción muy cañera,
pero los esfuerzos que hace Waters por sonar a
ANNIHILATOR se los carga Dave Padden con su dulce voz de
grupo de moda americano. Jeff Waters ha hecho lo mismo
que hizo Vinnie Vincent en su momento, coger un cantante
con una voz muy parecida a la suya, pero que no tiene
esa garra ni esa actitud del guitarrista de Ottawa. Ese
es el principal fallo del disco, la voz de Padden no
ayuda en absoluto, por el contrario mata los pocos temas
que merecen la pena.
“Smothered” es una canción más melódica con un buen
planteamiento, pero cuando entra en juego la voz
angelical de Padden, el tema se viene literalmente
abajo. “Operation Annihilation” es mucho más moderno y
machacón, aunque en ocasiones podría ser una mezcla
entre “Set The World On Fire” y “Syn Kill One”, y
“Haunted” es un tema bastante largo sin nada que decir,
que pasa totalmente desapercibido, y que tiene uno de
los cambios más flojos y sin sangre que he escuchado en
mi vida.
No vamos a olvidarnos antes de finalizar de lo peor del
disco, “Detonation”, una canción con un estribillo ultra
– moderno y con una estrofa literalmente calcada del
clásico de BLACK SABBATH “Children Of The Grave”, tanto
en el riff como en la línea de voz. Seguimos con “Army
Of One”, una canción con intención de himno muy
contradictoria. ¿Cómo se puede cantar una letra que
pretende ser una oda al metal, al underground y a la
pureza del estilo con esa voz y esas bases? El tema es
Hard Core o Punk, sobre todo en el estribillo, y la voz
de Padden parece una copia mala de Mike Muir de SUICIDAL
TENDENCIES o Kurt Bretch de DRI. Queda “Couple Suicide”,
una canción horrible hasta decir basta que no pinta
absolutamente nada dentro del disco; una canción
moderna, sin fuerza, totalmente americanizada, que
encima ha sido colocada en segundo lugar.
Por supuesto que se pueden encontrar guitarras muy
interesantes y de gran calidad como suele ser costumbre
en Jeff Waters, pero en lo que a composición se refiere,
al guitarrista se le acabaron las ideas hace mucho
tiempo, y no hace más que ofrecer discos aburridos,
insípidos y anodinos. En mi opinión, ANNIHILATOR con
este CD, simplemente llega a los seguidores acérrimos de
la banda en cuestión; seguidores de los canadienses en
este caso que nos ocupa que supongo estarán contentos
cuando oigan este nuevo disco de ANNIHILATOR.
Nada nuevo bajo el sol para Jeff Waters. |