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La ley del faro
"David
Avila Sanz" |
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Cuando la
vida te escuece
y no sabes dónde rascarte.
Cuando el colchón te muerde,
cuando la almohada
te ha perdido el respeto,
y te ahoga.
Cuando el hambre
sigue sin dejarte dormir.
Cuando el ron es tu único amigo,
e intentas meter un pie en la botella.
Cuando el jazz te apodera.
Cuando te sientes partido por un mal rayo.
Cuando te apuñalan por la espalda,
con una espina de pescado.
Cuando te aprietan los zapatos,
y un clavo te atraviesa el cerebro.
Cuando los antiguos poetas andaluces,
te susurran al oído.
Cuando un ángel con la cara sucia,
te mira con un diente torcido.
Cuando las tardes tardan,
y eres un inquilino en tu casa.
Cuando ves un cuchillo en el agua,
y descubres una vida volátil.
Cuando te cambian tul por mármol.
Cuando se oxidan las campanas con limón.
Cuando occidente, con las uñas negras,
devora los sueños.
Cuando no te gusta tu sombra,
y los espejos te escupen.
Cuando te han robado el secreto del fuego,
y a ti sólo te queda arrancarte los ojos.
Cuando las putas se ponen en huelga.
Cuando los pájaros se suicidan,
las noches se vacían.
Cuando las sábanas,
ya no esperan a nadie,
que las ensucie con sudor ajeno.
Cuando te han metido un dedo en el ojo.
Cuando te han pegado una patada en los huevos.
Cuando te sientes capado.
Cuando vives en voz bajita,
y terminas a hostias con la vida.
Cuando fumas por necesidad,
y sufres por vicio.
Cuando escribes con rabia
que sientes dentro,
por ver la rabia que ves fuera.
Cuando ves a la Luna estrellarse
contra el mar.
Cuando te hacen perseguir a un pedo.
Cuando te quieres ir a la mierda.
Cuando el café se enfría,
y los hielos se deshacen.
Cuando lo visible
se hace invisible.
Cuando no haces el amor,
y te toca masturbarte.
Cuando la vida tartamudea,
y pasa como una avioneta de playa.
Cuando un gato inca sus uñas
en el estómago y nos roe.
Cuando no te queda más remedio
que irte a un faro.
Cuando no te queda más remedio
que ser un farero.
Cuando no te queda más remedio
que cuidar de las olas,
y de su anatomía.
Cuando no te queda más remedio
que cuidar de las sombras,
y de su materia oscura.
Cuando no te queda más remedio
que decir:
puede ser un buen trabajo.
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