Doss

Egometrie

(B Core)

 

Doss es post rock.
Post rock desde las entrañas más dolientes del
subsuelo madrileño; son oscuros, complejos, eclécticos
y enrevesados.

Su música duele y cada canción es un pasaje, una
crónica negra, un pequeño capítulo de una historia que
ya sabemos que no va acabar en final feliz, pero que
despierta profundas intensidades cuando pasan por
nuestras narices.
Ex miembros de Psilicon Flesh y Pleasure Fuckers entre
otros, lanzan a las cloacas de la industria su segundo
larga duración, coeditado por los magos del indycore
nacional, Bcore, y por Humo Items (su propio sello), y
bajo el amparo e inspiración de la asociación cultural
Famelia (que forman Doss junto a Ainara LeGardon,
Decapante, Rosvita y Nauta); esto es underground
sinfónico, sí señor…

Deudores directos de bandas con querencia total al
post rock instrumental como Killing Joke, nuestros
queridos y recordados A Room With a View, Mogwai, o
Engine Down, se muestran más cercanos a Julio delaRosa
o Lisabö que a Sonic Youth.
Sus guitarras son tristes y desgarradas, casi
fronterizas; el bajo y la batería (que suenan muy
acústicos) son más sección rítmica que nunca y la voz
es un grito de desesperación contínuo; así es el mapa
sonoro y gustosamente cansado de Doss, amén de
samplers por doquier y ruiditos de todo tipo y manera,
que no hacen sino enriquecer aun más este maravilloso
ejercicio de libertad musical ahogada, a la altura del
fantástico último álbum de sus compañeros de filas,
Linn Youki Project.

Doss es un grupo valiente que nos regala una propuesta
muy trabajada y pensada, sónicamente rica e
intelectualmente profunda y aturdida.
A destacar un diseño elaborado al más puro estilo
“estoy aburrido y con mi boli negro y mi cuaderno con
papel cuadriculado me guiso mi propia obra gráfica
durante la clase de filosofía”.

Los más post de la clase están de enhorabuena, porque
este disco está muy bien.

Si no puedes estar más bajo, o quieres estarlo, si
quieres viajar por el subsuelo y sentir el olor del
dolor que está más allá de donde las tuberías de la
emoción, o simplemente quieres viajar por donde no
puedas sentir los rayos del sol iluminándote, pilla el
metro (si lo hay en tu ciudad o villa) o pincha la
egometría de Doss, que va a ser lo más fácil.

Staring at the crowd, surprised by your face,
unpainted… (Doss).



El cuarto árbitro