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Hace unos ocho años que visite a Hans J. de Jonge, un
parapsicólogo reconocido holandés, para que me ayudase
y aclarase, unas extrañas pesadillas que en aquel
entonces, perturbaron mi vida cotidiana. El me dijo
que eran desdoblamientos.
Recibí tratamientos alternativos como Reiki, y también
unas regresiones de una manera bastante peculiar. Le
estuve visitando durante un año. Durante mis visitas
aprendí mucho él. Gracias a esas visitas, deje de
tener “las pesadillas”.
Le estoy a él, y a nuestros guías muy agradecido.
La siguiente historia trata de una sanadora, que se
olvido de una Ley Universal.
Causa y consecuencia, también conocida como ley del
karma.
Algunos(as) terapeutas alternativos se olvidan de
esta, realizando lo que suelen llamar un trabajo de
magia blanca o negra. No pensando, en lo que les puede
pasar, el día que vuelven como todos nosotros, a la
otra realidad.
Simplemente me limitaré a decir, que los favores a
veces se pagan.
Recuerdo que mientras estuve visitando a Hans, una
sanadora reconocida en Granada, le propuso a una amiga
mía, que era capaz de realizar un trabajo, para que de
ese modo estuviésemos más unidos. Le dijo a
continuación que sería trabajo de “magia blanca”.
Esta amiga mía, le dijo que no a la sanadora, y más
tarde me lo comento.
El hecho, de no haber realizado ningún trabajo de
cualquier color conmigo.
Significa que cuando nos marchemos de aquí, no le
regañaré como espíritu.
Tampoco lo harán mis Aliados. Tal vez, le llamen la
atención algún día los de ella.
Los pagos en la otra dimensión son distintos, el
dinero no existe en aquel lugar.
Cuando le pregunte un día a Hans, que me explicase la
diferencia que existía entre la magia blanca, y magia
negra. Respondió que la magia no tenía color.
Todo era simplemente un decir.
Nieves tenía su consulta en la calle Recogidas, de
Granada. Una sanadora reconocida, por las curaciones
que llevaba acabo. Era también muy bondadosa,
realizaba a menudo donaciones para algunas ONG¨s
En la sala de espera de esta, se contemplaban diplomas
colgados sobre las paredes.
Algunos eran simplemente participaciones, pero a la
gente le daba lo mismo.
La gente suele confiar mucho en los títulos que ven
colgados, aunque sean también los diplomas de
natación. Presten algún día de verdad atención, se
darán cuenta. Los(as) mejores terapeutas alternativos
guardan sus diplomas en una carpeta.
No es necesario mostrarlo en papel, sino en hechos, y
el trato que recibes de ellos(as).
Nieves era no obstante muy amable con todo el mundo,
le gustaba ayudar a la gente.
De 52 años de edad, delgada y de pelo castaño. Tenía
una mirada especial, se notaba que poseía un don,
fuese espiritual o de gente. Las consultas con ella,
variaban del Tarot, hasta sanar. La mayoría de las
veces, ayudaba a la gente, dándoles consejos por medio
de las cartas. Un día le llego Pedro a su consulta,
Pedro trabajaba de albañil. Era un hombre que
aparentaba ser muy amable y cortés. Ella le atendió
primero con sus cartas, y le dio buenos consejos.
Pedro le dijo que su mujer, le estaba abandonando, y
que se encontraba preparando la petición del divorcio.
Nieves, como buena terapeuta, le pregunto que razón
tenía ella, para divorciarse. Pedro le respondió que
el único culpable era el. A Nieves le gusto mucho que
este reconociera su error.
Pedro le dijo que se gastaba gran parte de su nomina,
en salir de copas con algunos compañeros de trabajo.
Nieves le aconsejo que saliese menos, y le mostrase
mas respeto a su esposa, pero este le volvió a decir
que era tarde, y no había marcha atrás. Finalizó la
consulta de Pedro, y le dio cita para una semana mas
tarde.
Los tratamientos a tanta gente, hacen que el terapeuta
tenga que descansar con frecuencia. Ella bajaba y
paseaba, en el Parque de Federico García Lorca.
En el parque solía sentarse delante de una de sus
fuentes, el sonido del agua y el olor de las flores,
le ayudaban mucho a cargarse de energía.
Pedro la llamo al día siguiente por teléfono, estaba
algo nervioso.
Ella le anticipo la consulta, a petición de este.
Llego puntual, como siempre.
Nieves le abrió, y le indico que se sentara, el
continuaba en un estado algo alterado.
-¡Nieves, no lo aguanto mas, mi esposa Rocío quiere
abandonarme antes de lo previsto!
-¡Que puedo hacer, esto me esta sintiendo tan mal! Voy
a perder a mis hijos.
- Pedro, dile a tu mujer que venga a verme, yo hablare
con ella, también puedes entrar con ella a mi
consulta, y habláremos los tres.
- A ella no le gustan, las terapias alternativas, ni
nada de eso. Le respondió Pedro.
Nieves le propuso entonces, que por doscientas mil
pesetas le haría, un trabajo de magia blanca. Pedro
acepto, y le pregunto que debía de hacer. Ella le
respondió, que le hacia falta, una foto de Rocío en la
que apareciera sola, y también un poco de pelo, del
cabello de esta. También le dijo que tenia que
traerle, las doscientas mil pesetas.
Pedro estaba un poco desesperado, le dijo a Nieves que
echaría de menos a sus hijos, pero la verdad era
distinta.
El llegaba a menudo borracho a su casa, maltratando a
veces a su mujer, y a sus hijos. Tenían dos hijos,
Emiliano con ocho años, y Julián de seis años.
Invento la excusa, que a su mujer no le gustaría
visitarla, porque le había puesto el ojo, morado unos
días antes. Pedro quería ocultar de este modo, sus
hazañas.
Al día siguiente, se presento en la consulta, con la
foto y unos pelos de Rocío.
Lo mismo hizo, con el dinero. Nieves le espero de
nuevo a las ocho de la tarde.
Esta noche voy a preparar el trabajo, y veras como
todo te saldrá bien.
Pedro le sonrió, y se marcho de nuevo a la cafetería,
donde le estaban esperando.
A los pocos días fue Pedro, en busca de Nieves con
muestras de agradecimiento.
-¡No te lo vas a creer, mi esposa ha decidido que lo
intentemos de nuevo!
-¡Eres fantástica! ¿Cómo lo has hecho? Le continuó
alabando.
- Tan solo mi trabajo, le respondió ella.
Este le dio un abrazo y a continuación otro sobre, que
contenía otras cien mil pesetas.
Hoy soy un hombre feliz, le dijo mientras abandonó la
consulta.
Pedro volvió esta vez, a su piso en la calle Alhamar.
Nada mas llegar a su piso, se ducho y se marcho de
copas, con unos compañeros de trabajo. Volvió a las
cuatro de la mañana oliendo a bebida, y humo.
Entro a su dormitorio, despertando casi a los niños.
Tenia que volver a trabajar a las ocho de la mañana,
pero a él le daba igual. Una ducha, y unos cuantos
cafés hacían también milagros. Esa mañana al contrario
de otras, no se encontró bien.
Le empezaron a dar unos dolores de cabeza, que nunca
antes le habían dado.
Pensó que eran los efectos de la resaca, o talvez el
cansancio acumulado.
Después del trabajo, fue de nuevo con algunos
compañeros a tomar unas cervezas.
No se encontraba bastante bien, y decidió expresarlo
en casa.
Nada mas que entrar, empezó a pedirle a Rocío que le
pusiera de cenar.
-¡Donde esta mi cena, maldita sea!
-¡Como no la pongas pronto sobre la mesa, te voy a
partir la cara! Le volvió a gritar a Rocío.
Rocío no comprendió, como había vuelto con el, después
de todo lo que le estaba haciendo pasar a ella, y a
los niños.
Le puso la maldita cena sobre la mesa, y comenzó a
comer como un ogro. Tres veces a la semana, le tenía
que preparar un bistec poco hecho. Le gustaba
saborear la carne fresca y ensangrentada, no cenaba
apenas verdura. Disfrutaba como un perro con su
bistec. De repente dio un estornudo inesperado sobre
la mesa.
El dolor en la cabeza, le volvió también a surgir. Que
malo me encuentro, se dijo a si mismo, mientras se
llevó ambas manos a la frente.
-¡La culpa de todo esto la tienes tu, insensata!
-¡No debiste de haber nacido! Le volvió a gritar,
mientras arrojó el plato al suelo.
-¡Mira lo que me haces que haga, me provocas dolores
de cabeza, estúpida!
El plato se había roto, y Rocío decidió recoger los
trozos, para que no se cortara nadie.
-¡Déjalos quietos ahi, sino quieres que te parta la
cara con ellos!
Rocío le hizo caso, sin comprender que demonios le
atraía, el estar viviendo
con un monstruo. Los dolores en cabeza de Pedro, se
volvieron más intensos, y decidió tomarse unas
pastillas de paracetamol.
Este se dio mas tarde de baja, y pedio cita, para
consulta con su medico de cabecera.
El medico le hizo un reconocimiento general, y le
mando también a un especialista, un neurólogo. Dos
semanas después le dijo el neurólogo, que se tomara
mas descanso, por que lo mas seguro, era que todo se
debiese al estrés.
Pedro no se conformo solamente, con la indicación que
le dio el neurólogo, y quiso verse de nuevo con
Nieves.
Ella intentó entonces aliviarle a través del
magnetismo, pero los dolores continuaron. Al verse
incapaz, de poder ayudarle con sus tratamientos, le
dio a Pedro el número de teléfono, de un reconocido
parapsicólogo en la ciudad.
La consulta de Fernando se encontraba en la Avenida de
la Constitución, en el edificio
“La Pirámide”. Este fue uno de los mejores terapeutas,
con el don de percibir el campo energético, de la
gente. Nada mas entrar Pedro en la consulta, se dio
cuenta Fernando, que algo externo a este se encontraba
molestándole, en el entorno. Le indico donde tomar
asiento, mientras hablaron sobre cosas cotidianas..
Mientras tanto, Fernando observo el campo energético,
también conocido como Aura, de Pedro. En el entorno a
este, se había enredado “un pasajero”.
Estos suelen ser espíritus de otras personas
fallecidas, que entran a veces en el Aura, de algunas
personas. Estas entidades se enredan también, en
algunos casos sin querer. En el caso de Pedro, fue uno
que era consciente, de lo que hizo, y Fernando lo
detectó. Ese espectro, fue un ejecutivo de una
empresa, que había perdido la vida, en un accidente. A
este le gustaba beber, durante su estancia en la
tierra. La bebida fue también la causa, de su
fallecimiento.
Después de haber asistido a una reunión de empresa,
estuvo bebiendo como de costumbre. Decidió conducir
por un camino secundario a la autovía, y evitó el
control de alcoholemia, que la Guardia Civil se
encontraba realizando, a la salida de la autovía. Lo
que no pudo cambiar, fue lo que le hizo pisar
demasiado, el acelerador esa noche, cayendo en un
barranco. Le encontraron cinco días después.
La razón por la cual se enredó en el Aura de Pedro,
fue para continuar bebiendo a su manera, desde la otra
dimensión. Es algo que suelen hacer, pero que la gran
parte de la gente desconoce. Durante una de las noches
de marcha, en las que
Pedro entro en un local, donde se consumía más alcohol
de lo normal, se le acerco este espectro enredándose
en su entorno. Fernando tuvo que darle tres sesiones a
Pedro, para convencer al espectro, que abandonase a
este. También le recomendó a Pedro, que entrase lo
menos posible, en sitios donde el consumo de alcohol
era alto.
Este le dijo a Fernando que lo tendría en cuenta, algo
que resultaría difícil.
Lo mismo que le fue difícil comprender, lo del
espectro. Durante unos meses dejo Pedro, de tener esos
inexplicables dolores de cabeza, y estornudos.
Le hablo sobre su experiencia a Enrique, uno de sus
mejores amigos. Este le escucho con atención pero mas
tarde se echo a reír.
-¡Pedro, a mi también me duele algo, lo tengo colgando
entre las piernas, ja, ja, ja!
-¡Me duele de no usarlo! Anímate, y ven conmigo esta
noche, te voy a presentar a unas amigas mías. Le
volvió a exclamar Enrique.
Este acepto la invitación, y paso de la advertencia de
Fernando.
Enrique estaba también casado, pero no le molestaba
herir de vez en cuando,los sentimientos de su pareja.
La esposa de este era consciente de las aventuras,
pero lo sufría en silencio.
Enrique recogió a Pedro después del trabajo, y fueron
a una cafetería.
En esta, les estaban esperando Isabel y Ana. Eran
compañeras de trabajo de Enrique, en un centro
comercial de la ciudad. Este se dedicaba a vender
electrodomésticos, y ellas eran dependientas de
artículos de hogar.
Enrique se las presento, y estuvieron charlando los
cuatro un buen rato.
Ana sugirió ir a su apartamento para seguir con la
velada, con una buena botella de ron.
Aceptaron su invitación, y se fueron al apartamento de
esta, en la Caleta.
Una vez en el apartamento de Ana, esta abrió la
botella de ron, mientras le dijo a Enrique que cogiera
la Coca Cola, y el hielo.
Continuaron un rato hablando, bebiendo y riendo. Ana y
Enrique se cogieron de la mano, y entraron a
continuación en el dormitorio de esta.
Isabel y Pedro, se quedaron sentados sobre el sofá,
besándose, como unos recién enamorados. Que noche tan
esplendida debieron pensar todos, cuando diez minutos
mas tarde, se escucho un grito tremendo desde el
dormitorio de Ana. Isabel y Pedro, dejaron de besarse.
Pedro corrió hacia el dormitorio.
Abrió la puerta, y se encontró a Enrique desnudo sobre
la cama, mirando hacia el techo.
Ana no paraba de gritar y chillar como una loca. Ver
el rostro de Enrique, y su cuerpo paralizado, daba
miedo de verdad. Este se encontraba con las manos
agarrotadas, contra
su propia garganta. Enrique falleció, y llamaron a
emergencias. La noche se les hizo mas larga, de lo que
habían planeado. Llego la policía, y les tomaron
declaración.
Enrique falleció, bajo extrañas circunstancias.
Semanas después le dijo Ana a Isabel, que este había
muerto del miedo, que le provocó algo sobrenatural
aquella noche.
Pedro dejo, durante unas semanas de salir de copas,
pero volvió después a caer de nuevo, bajo la
influencia del alcohol. Rocío continuaba sin
comprender, que le seguía
viendo de atractivo a su marido, que la humillaba y
maltrataba.
Pedro comenzó de nuevo a golpear a su esposa, los
pequeños eran también testigos, de estos maltratos.
Todo esto les causaba tristeza y malestar. Los dibujos
de Julián, colgados sobre una pared de la clase,
mostraban colores oscuros, y trazos siniestros.
Emiliano era el que peor lo pasaba, le costaba mucho
expresarse al exterior, y se encerraba en su propio
silencio. Rocío se dio cuenta, que el comportamiento
de Pedro era cada vez más insoportable, y no volvió a
dar el extraño paso de la última vez.
Contactó con su abogado, y comenzó a gestionar su
divorcio.
Pedro volvió a visitar a Nieves, le dijo que alguien
debió haber roto el trabajo.
-¡Esta vez quiero que lo vuelvas hacer, pero que sea
un buen trabajo!
-¡Quiero que este siempre conmigo, que no me abandone
nunca en la eternidad! Le volvió a exclamar.
A veces, es bueno reflexionar lo que uno decide
pedirle, a una terapeuta alternativa.
Pedro, desde luego no lo hizo, cuando le dijo esto.
Nieves, le pedio quinientas mil pesetas, por otro
trabajo de “Magia Blanca”.
Al día siguiente, le llevo Pedro el dinero. Ella le
dijo que pronto sería cumplida, su petición. Tampoco
se llevará a tus hijos, le dijo a continuación.
Pedro se marcho contento de la consulta, y fue a
celebrarlo con un vecino, que se encontró en el
camino. A su vecino Jaime del 4º B, le hablo de los
trabajos, que realizaba Nieves. Jaime se entusiasmó
tanto, que le pedio el numero de esta, para que
también le hiciera un trabajo de magia, y le reuniera
con un familiar.
Después de una tarde de copas, subió a su piso. Como
de costumbre llego insultando,
se encontraba todavía con la baja medica, pero el
medico no le prohibió beber.
-¡Pon rápido mi bistec! ¿Qué esperas con esa cara de
boba, que tienes?
-¡A se me olvidaba decirte, que me los vas as servir
durante muchos años!
Rocío le miro, de manera indiferente. Esa misma tarde,
estuvo hablando con su abogado. Pedro se fue un poco
mas de la lengua, debido al alcohol, y le dijo que
había visitado a una persona, que le estaba haciendo
un trabajo de magia, en contra de ella.
Rocío se encontraba fregando las vajillas, se hizo un
pequeño corte en un dedo, sin querer, al escucharle.
Fue al cuarto de baño, a curarse la herida.
Mientras se curó, pensó en abandonarle al día
siguiente. Recogería los niños del colegio con el
coche, y los llevaría a su madre, que vivía en
Almuñecar. Rocío estaba muy nerviosa al día siguiente.
Esperó a sus hijos,los sentó como siempre atrás, cada
uno en su silla, y tomo la autovía hacia la costa.
No dejaba de pensar, lo que iba hacer, también estaba
desconcertada, por lo de la magia. A la altura del
Valle de Lecrín, no guardó la suficiente distancia,
entre su coche, y un camión que iba delante de ella.
El conductor redujo la velocidad del camión, ella se
distrajo, y chocó contra la parte trasera del camión.
Murió en el acto. Los niños quedaron levemente
heridos, llevaban puesto el cinturón de seguridad.
Cuando Pedro se enteró del suceso, fue a
Traumatología, y se encontró con lo padres de Rocío,
que le guardaron silencio.
El silencio duele a veces mas, que el peor insulto que
te pueden echar.
Los abuelos se llevaron después, a sus hijos hacia la
costa. A la espera de la decisión que seria tomada por
el juez, sobre la custodia de estos.
Pedro volvió destrozado al piso, salio de inmediato,
no soportaba encontrase dentro, el piso se había
vuelto frío. Nada mas entrar, se le puso el bello de
punta.
Decidió emborracharse a solas, no llamó a nadie, ni
habló, solamente bebió.
Después entro en el Hotel San Antón, y pedio una
habitación para dos noches.
Dormir en el piso, no vio la mejor opción durante las
primeras noches.
Entro en el cuarto de baño, y lleno la bañera. En su
piso solía ducharse, de ese modo ahorraba agua, pero
ahora se encontraba en un hotel, y decidió llenar la
bañera. Le costó algo de trabajo desnudarse, estaba en
un estado bastante ebrio. Una vez dentro, cerró los
ojos, y se relajó.
Echo sus brazos sobre los laterales de la bañera, para
de esta manera sostenerse.
Tenía miedo a hundirse, y ahogarse. El sonido del
agua, le sentaba bien.
La temperatura en la bañera, bajó mas pronto de lo
normal, y como pensaba quedarse mas rato, decidió
abrir de nuevo el grifo del agua caliente.
Cuando se agacho, para acercarse a este, notó una
brisa sobre su cuello, esto hizo que girase con su
cabeza hacia la derecha.
-¡Hola Pedro! ¿Quieres un bistec?
Pedro saltó de la bañera, y se golpeo fuertemente
contra el lavabo.
Salio corriendo de la habitación desnudo, mojado y
gritando.
Algunos clientes llamaron, a la recepción del hotel,
estos avisaron a su vez al vigilante de seguridad. El
vigilante subió con uno de los recepcionistas. Pedro
se encontraba en estado histérico tapándose sus
partes, hasta que un cliente le presto una toalla.
Pedro se tranquilizo con la presencia del vigilante,
pero no le dijo la verdadera razón, a la que se debió
ese comportamiento.
Dijo que por teléfono, había recibido una mala noticia
sobre un familiar.
Los demás clientes, volvieron a las habitaciones.
Pedro se vistió y marcho del hotel.
En lo que no mintió, fue en lo de haber recibido una
noticia, un saludo desde la otra realidad. Al día
siguiente, fue a visitar a Nieves. No pedio cita, y
llego a ultima hora, de la tarde. Volvió a beber, se
olía el mal olor que desprendía, de su boca y también
la ropa. Nada más salir el último paciente, por la
puerta de la calle. Entro a la consulta.
-¡Buenas tardes Nieves!
Nieves se extraño al verle, sin que este hubiese
pedido cita.
- Buenas tardes. ¿Como te encuentras?
- Me encuentro bien, pero mi mujer, murió antesdeayer
en un accidente de tráfico.
Nieves se puso algo nerviosa, y le dijo que lo sentía.
-¡No sientes nada, puta bruja! Le gritó mientras sacó
un estilete, y la apuñaló
Esta murió en el acto, le asestó más de treinta
puñaladas, y le destrozó la consulta.
El cuerpo en sangrado de Nieves, desvaneció sobre la
mesa, de su escritorio.
Pedro llamo por teléfono al 112 confesando el crimen,
que acababa de cometer. En la actualidad, se encuentra
cumpliendo su condena, en el centro penitenciario de
Albolote. Los hijos de este, le visitan una vez al
año, cuando llega la navidad.
Nieves, de nuevo en su consulta. La habitación era la
misma, pero veía alguien sobre la mesa de su
escritorio. Se había dado cuenta, que había pasado a
la otra realidad.
Esperó con mucha ilusión, a su Ángel de la guarda, su
Guía, pero vio llegar a otros espíritus. Estos la
acorralaron, y le llevan preguntando durante años,
porque razón les cambio el destino. El Guía de Nieves,
la salvo hace poco. |