Tras
una reyerta en la que dos hijos se quedan sin madre,
Manolo parte para Córcega, a buscar a María, para que
cuide de los dos niños. Allí descubre algo insólito: La
Seguridad Social francesa paga una importante cantidad por
cada hijo de los refugiados de Argelia, sólo con el
requisito de presentar dos testigos.
Manolo tiene la luminosa idea de hacerse millonario y
propone a María un negocio nuevo y original. Manolo y María
comienzan a casarse en diferentes iglesias, y en cada boda
crean una nueva familia falsificando los documentos, de
tal manera que al poco tiempo la pareja se encuentra con más
de ciento veinte hijos, con lo cual cobran una cantidad
enorme de la Seguridad Social