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El segundo
álbum de Num9 –tras el debut “The Glow-Worm´s
Resistence y el reciente mini-lp de remezclas, “Contra”,
donde hasta se atrevía con Nacho Vegas- es la vuelta de
Coque Yturriaga (Migala, Emak Bakia) al primer plano del
pop electrónico inquieto y creativo. “El Baile” es
música de baile para gente que habitualmente le tiene
miedo a las pistas. “El Baile” es la sensación constante
de estar a punto de llegar al final de una fiesta en la
que han sonado Matmos, AR Kane, Four Tet o The New Order.
Con “El Baile” querrás seguir bailando aunque la música
se haya detenido por completo y te hayas quedado solo.
Cuando somos jóvenes (y no jóvenes de cualquier edad,
sino jóvenes de verdad) nos atrevemos con todo, pero
casi todo termina del mismo modo: primero asestamos
heroicos puñetazos a las mesas de los bares y luego
comenzamos a dar gritos porque nos hemos hecho daño.
Moraleja1: nos quejamos por cualquier cosa. Moraleja 2:
podemos usar esas mismas cosas para, años más tarde,
evocar el pasado de forma que duela menos y que pueda
servir de algo a los demás. Por ejemplo para que
piensen. O para que bailen, quizás mientras se eleva el
pensamiento.
“El Baile” es un disco con muchos motivos –“la vida en
general” podría ser un título alternativo-, pero sobre
todo trata del amor y la confusión que acarrea cuando el
deseo sexual hace que el sexo parezca mejor de lo que en
realidad es, de lo que será nunca. Son varios los
nombres que se nos atrancan en la garganta, como huesos
de pollo de cenas que terminaron en besos que duraban
una eternidad: serpentinas, matasuegras, estribillos,
canciones, madrugadas en las que movimos el esqueleto
pensando que efectivamente “mover el esqueleto” siempre
ha sido una expresión bastante tétrica y que te hace
imaginar la muerte.
Siguiendo ese hilo conductor Coque Yturriaga, Jordi
Sancho y David Unison se arriesgan y se atreven a
emplear diversas armas: capas de sintetizadores,
samplers de algunas de sus películas favoritas, arreglos
hipnóticos y una miríada de ritmos que van entre lo
pegadizo y lo cálido, el júbilo, la calma y un montón de
falsas sensaciones de clímax y anticlímax. En la canción
que da título al disco cuentan con la colaboración de la
cantautora norteamericana Dawn Landes y su preciosa voz,
todo sobre un piano inspirado en el house de Chicago de
los primeros 80. En “El Vampiro Alemán” se lanzan en
caída libre por un instrumental que puede recordar a los
Primal Scream más incisivos y apasionados. Son dos
ejemplos de piezas totalmente opuestas en un álbum
bastante conceptual.
Hay marimbas, homenajes al Dr. Mabuse, guiños a Pet Shop
Boys, aires a Talk Talk y The Blue Nile. Hay ruido,
violines, violencia, textos en los que se nos habla de
la redención a través del movimiento, de cómo la
tecnología puede ponernos la piel de gallina, de bellas
que se convierten en bestias y viceversa. “El Baile” es
una especie de diario electrónico en el que gracias al
pop recordamos lo que a veces han sentido los que nunca
bailan: que están esperando algo que nunca va a llegar a
menos que den un paso al frente, hacia el centro de sus
vidas y bajo una bola de espejos que da vueltas y más
vueltas y más vueltas…
TRACKLIST:
1. El Baile / 2. The Mermaid / 3. La venganza / 4. In
the mourning / 5. Become you / 6. El Vampiro Aleman / 7.
/ Fears / 8. El desencuentro / 9. Ron
SUENA COMO:
Pet Shop Boys / The Blue Nile / New Order / Four Tet /
AR Kane / Matmos
INFO:
www.myspace.com/num9music |