FORMACIÓN
Jóvenes músicos de amplio bagaje y
experiencia.
Es toda una ilusión, un placer y un reto afrontar junto a
Jorge sus nuevos proyectos musicales.
Un mundo de detalles
tímbricos y remates, amalgamas rítmicas y sutilezas sonoras,
difíciles de captar en una escucha ociosa, estas; componen un
todo musical bello y complejo, pero a su modo sencillo y
popular, como un fractal colorido, poliforme y perfecto que te
maravilla.
Es grato ver como
cristaliza junto a estos proyectos parte de una nueva
generación de músicos que han tenido acceso holístico a la
música, casi se podría hablar de una “nueva era de músicos” en
todo el mundo y por supuesto aquí en España.
No es difícil encontrar hoy día músicos formados en el clásico
que abrazan el jazz y viceversa, otros de familia de estirpe y
abolengo gitano que conocen a la perfección el real book y la
improvisación del jazz académico, y “mostros” que en su
curiosidad abarcan todo esto y a la vez las músicas negras del
mundo con total solvencia.
Una pléyade de músicos que entre las nuevas tecnologías y el
acicate de las crisis -que siempre espolean la creatividad- se
han convertido casi sin saberlo en la generación que más, y
más rápido a accedido a la información musical,
convirtiéndolos en reactivos de decenas de fórmulas musicales.
Este es el caso de los
compañeros de viaje de Jorge en esta aventura; músicos que a
la par que interpretan y viven el proyecto como propio
impregnándolo con su personalidad en cada solo, de alguna
manera; se encuentran con sus orígenes musicales y con parte
de aquellos primeros discos de Jorge “Veloz hacia su sino”,
“Las cigarras son quizá sordas” o las músicas del ya mítico
sexteto de Paco de Lucía. Este hecho, entre otros es una de las sutilezas que lleva un
poco más allá la experiencia de la interpretación de estos
jóvenes músicos para convertirla en una cuestión casi mística,
como tantas veces pasa entorno a la música de Pardo.
Ángel L. Vicente Rodríguez.
Responsable de proyecto “Djinn Metaflamenco”. |