
Cincuenta años después de la pérdida de Poncho González y José Luis Avellaneda, el legado de Los Ángeles se reactiva a través de un ambicioso doble álbum que trasciende la nostalgia. Como primer adelanto, se presenta la revisión de «Momentos», una pieza donde la delicadeza expresiva de Anni B Sweet se funde con la guitarra visceral de Pedro de Dios (Guadalupe Plata), articulando un diálogo intergeneracional que reivindica la vigencia imperecedera de la banda granadina.
Para la conmemoración de una efeméride que trasciende la cronología, el año 2026 marca medio siglo desde el accidente que truncó la trayectoria de Poncho González y José Luis Avellaneda, pilares fundamentales de Los Ángeles. Aquella pérdida, que conmocionó a la música popular española, no supuso el fin de una trayectoria, sino el inicio de una permanencia silenciosa que hoy, cincuenta años después, cobra una dimensión definitiva. Bajo el título El Eco de Los Ángeles, se articula un proyecto integral que se aleja de la inercia del tributo convencional para proponer una relectura honesta y sobria de un cancionero que, lejos de ser pieza de museo, mantiene una vigencia asombrosa.
El núcleo de esta celebración es un doble álbum que articula el pasado y el presente a través de un diálogo generacional sin concesiones. Si el primer volumen, fraguado hace dos décadas, funcionó como un primer reconocimiento desde la admiración, este segundo volumen cierra el ciclo con una naturalidad pasmosa. En él, la herencia de Poncho González es abordada por un elenco donde conviven la veteranía y la vanguardia, contando con la participación de Anni B Sweet, Soleá Morente, Miguel Ríos, Rafael Amargo, José Ignacio Lapido, José Antonio García y Víctor Lapido (091), Antonio Arias, Juan Codorníu y JJ. Machuca (Lagartija Nick), Pedro de Dios (Guadalupe Plata), Jota y Florent (Los Planetas), Juan Alberto (Niños Mutantes), Quini Almendros (La Guardia), Napoleón Solo y Unidad y Armonía, entre muchos otros, demostrando que la música de la formación original posee la estructura necesaria para soportar cualquier tipo de transmutación sonora.
Como carta de presentación, se publica el sencillo «Momentos», una de las cumbres compositivas de la banda granadina. Esta nueva versión condensa la ambición del proyecto: un cruce de caminos donde la fragilidad expresiva de Anni B Sweet se funde con la textura cruda y afilada de la guitarra de Pedro de Dios. Lejos de intentar emular los arreglos originales, ambos artistas se sumergen en la melancolía intrínseca de la pieza para reconstruirla, ratificando que la música de Los Ángeles posee la maleabilidad propia de las obras destinadas a la posteridad.
Este homenaje adquiere un calado particular al estar liderado por Popi González y Pablo González, hijos de Poncho, junto a José Antonio Sánchez (Producciones Peligrosas), Miguel Martín (Unidad y Armonía) y Jesús Coca (Alta Solana). Su implicación eleva el proyecto de una labor de archivo a un ejercicio de preservación emocional y familiar. No se trata de interpretar canciones ajenas, sino de salvaguardar una identidad. El trabajo es un testimonio de la continuidad de una estirpe musical y de cómo Granada, convertida en un laboratorio inagotable de talento, ha sabido procesar y devolver al presente el legado de quienes fueron pioneros del pop español en las décadas de los sesenta y setenta.
La propuesta se completa, durante el último trimestre de 2026, con una exposición exhaustiva que funcionará como el complemento visual y documental de este doble álbum. Este recorrido incluirá material inédito, desde archivos de prensa hasta objetos personales, cartelería original y proyecciones, ofreciendo una visión poliédrica de la importancia del grupo y de su ciudad de origen como eje neurálgico de la cultura popular. El programa se cerrará con un ciclo de conferencias en los que, junto a especialistas y músicos, se analizará la génesis de la modernidad musical en nuestro país, clausurando un tributo que es, ante todo, un ejercicio de justicia histórica y una celebración necesaria de una leyenda que sigue respirando, el cual culminará con un concierto conmemorativo con un cartel irrepetible de artistas invitados.
Al fin y al cabo, El Eco de Los Ángeles no pretende ser un epitafio, sino una conversación abierta que se niega a quedar sepultada por el polvo de los años. Es, en esencia, la prueba de que hay canciones que no envejecen, sino que simplemente esperan a que llegue el momento preciso para volver a sonar.
El Eco de Los Ángeles · 1976 · 2026 · Recordando a Poncho González.
Fotografías: Antonio Jesús Coca Carrillo
